Del síntoma al aroma: cómo empezar con la aromatología geriátrica segura vía olfativa
Si trabajas en residencia, centro de día o atención domiciliaria, estas escenas te sonarán: agitación al atardecer, rechazo al aseo, dificultad para conciliar el sueño, apatía, equipos saturados y la sensación constante de “no llego”. A la vez, cada vez escuchas más hablar de aceites esenciales, pero quizá te frena el miedo a hacer daño o a no saber por dónde empezar.
La aromatología geriátrica segura te ofrece una vía intermedia: no es “poner un difusor y ya está”, pero tampoco supone medicalizar más la vida de la persona mayor. Es una estrategia no farmacológica, basada en la vía olfativa y en la personalización del aroma según la historia de vida y las preferencias olfativas de cada persona.
En este artículo te muestro cómo puedes empezar a pasar del síntoma al aroma con intervenciones breves, respetuosas y registrables, y al final encontrarás un acceso directo a la Aromateca Geriátrica Esencial, una guía descargable con seis aceites esenciales seguros para personas mayores, pautas de uso y registros listos para imprimir.
Qué es (y qué no es) la aromatología geriátrica segura.
En Sentiressen, la aromatología geriátrica segura se define como el uso profesional y estructurado de aceites esenciales por vía olfativa, aplicado a situaciones concretas del día a día asistencial (agitación, inquietud, dificultades de participación, preparación para el descanso, etc.).
Algunos puntos clave de este enfoque:
- Prioridad a vía olfativa, nunca vía tópica ni mucosas sin la formación certificada adecuada.
- Se trabaja con difusión pasiva, olfacción seca: 1–2 gotas en un soporte neutro (pañuelo, tira de papel, piedra aromática), a 10–15 cm de la nariz, con respiraciones suaves.
- Se realizan intervenciones breves: por ejemplo, 3 ciclos de 60–90 segundos con pausas.
- Se retira de inmediato ante cualquier molestia: cefalea, náusea, mareo, disnea o rechazo.
La aplicación tópica de aceites esenciales en geriatría se acerca al terreno farmacológico y requiere otra profundidad de formación, evaluación y supervisión profesional. Por eso, en tu práctica cotidiana, la prioridad es clara: estimulación olfativa segura como herramienta no farmacológica para el bienestar emocional y la regulación de la conducta.
Por qué la vía olfativa es una vía directa a la emoción.
El olfato es una de las vías sensoriales más rápidas hacia las áreas cerebrales relacionadas con la emoción y la memoria afectiva. En la práctica, esto se traduce en algo muy sencillo:
un aroma adecuado, elegido con criterio y presentado de forma respetuosa, puede:
- favorecer la calma y reducir la inquietud o agitación vespertina,
- activar la atención y la motivación en actividades significativas,
- facilitar la transición al descanso y la autorregulación emocional.
Los aceites esenciales seleccionados para la Aromateca Geriátrica Esencial se han elegido precisamente por su seguridad, tolerancia y efecto emocional predecible, combinando la experiencia clínica con la evidencia neurocientífica sobre el olfato y la memoria afectiva.
Historia aromática: la base de cualquier microprotocolo.
Antes de decidir “qué aceite usar para…”, en aromatología geriátrica la pregunta es otra:
“¿Qué aromas han formado parte de la vida de esta persona
y cómo reacciona hoy ante ellos?”
Para responder, se utiliza un mini registro de historia aromática, una hoja sencilla en la que recoges:
- Aromas preferidos (los que generan agrado o calma).
- Aromas rechazados (los que provocan malestar, rechazo o indiferencia marcada).
- Aromas con valor biográfico (cocina, hogar, campo, flores, etc.).
- Observaciones espontáneas: gestos, palabras, recuerdos que emergen.
Este registro se completa, por ejemplo, durante un taller base de estimulación olfativa, y se integra después en el PIA como parte de la historia de vida sensorial de la persona.
A partir de ahí, cada microprotocolo olfativo que diseñes se apoyará en esa historia aromática: no se trata de “aceites esenciales para la agitación” de manera genérica, sino de qué aroma concreto, dentro de un abanico seguro, tiene sentido para esa persona hoy.
Seis aceites esenciales seguros para empezar hoy.
La Aromateca Geriátrica Esencial reúne seis aceites esenciales especialmente útiles en geriatría, por su perfil emocional y su buena tolerancia cuando se usan por vía olfativa pasiva y con las pautas que vimos antes.
Limón (Citrus limonum)
- Perfil aromático: cítrico, fresco, alegre.
- Uso sugerido: estimula la mente sin agitar, despierta cierta vitalidad y aporta ligereza en momentos de confusión.
- Clave emocional: una “luz que despeja”.
Naranja dulce (Citrus sinensis)
- Perfil aromático: cítrico, dulce, jugoso, muy familiar para muchas personas mayores.
- Uso sugerido: favorece un descanso suave, reduce la ansiedad leve y la inquietud, y evoca memorias agradables en muchas biografías.
- Clave emocional: “alegría que abraza”.
Geranio (Pelargonium graveolens)
- Perfil aromático: floral, verde, con matiz rosado.
- Uso sugerido: acompaña procesos de regulación emocional, refuerza el tono vital y sostiene la autoestima y el sentido de belleza.
- Clave emocional: “equilibrio y armonía interior”.
Lavanda fina (Lavandula angustifolia)
- Perfil aromático: floral, herbáceo, suave.
- Uso sugerido: apoya el sueño y la relajación, reduce agitación leve y tensión física, invita a la quietud y al recogimiento.
- Clave emocional: “descanso y consuelo”.
Eucalipto radiata (Eucalyptus radiata)
- Perfil aromático: fresco, balsámico, ligero.
- Uso sugerido: limpia y refresca sin ser invasivo, apoya la sensación de aire más claro y oxigenación, muy aceptado en entornos institucionales.
- Clave emocional: “claridad y aire renovado”.
Vetiver (Vetiveria zizanioides)
- Perfil aromático: terroso, profundo, húmedo.
- Uso sugerido: ofrece anclaje emocional en momentos de desorientación, favorece la sensación de seguridad y arraigo, útil en estados de agitación o pérdida de referencias.
- Clave emocional: “raíz, tierra, contención”.
Con estos seis aceites esenciales, ya puedes cubrir muchos de los objetivos cotidianos en geriatría: calma, activación suave, sensación de seguridad y acompañamiento emocional.
Del síntoma al aroma: pasos para un microprotocolo olfativo sencillo.
A partir de la historia aromática y de esta aromateca básica, el siguiente paso es traducir lo que observas en tu día a día en un pequeño protocolo olfativo, fácil de aplicar y de documentar.
Puedes apoyarte en este esquema, alineado con los registros propuestos en la guía:
- Define el objetivo del día
En el registro exprés para intervenciones aromáticas se propone elegir algo muy concreto: inquietud, participación, calma u otro objetivo definido.
- Elige el aroma desde la preferencia, no desde la “receta”
Revisa la historia aromática: ¿qué aromas se registraron como preferidos o evocadores? Dentro de ellos, elige el que mejor encaje con el objetivo de hoy (por ejemplo, un cítrico familiar para activar suavemente o una nota floral para acompañar el descanso).
- Aplica olfacción pasiva con presencia
- 1–2 gotas en el soporte elegido (pañuelo, tira, piedra), nunca en piel ni mucosas.
- Sitúa el soporte a 10–15 cm de la nariz.
- Realiza 3 ciclos de 60–90 segundos con pausas, invitando a respiraciones suaves.
- Observa y registra antes/después (0–5)
Valora el nivel de inquietud, calma o participación en una escala de 0 a 5 antes y después de la intervención. Deja espacio para “qué observé” y toma una decisión: continuar, ajustar o retirar.
Este tipo de registro exprés no solo te ayuda a afinar el protocolo, sino que te ofrece evidencia práctica para compartir con el equipo y con las familias.
Tres escenarios cotidianos donde empezar a aplicar
En la Aromateca Geriátrica Esencial se proponen tres rutinas muy concretas, pensadas para caber en la realidad asistencial de una residencia o centro de día. Puedes adaptarlas a tu contexto:
1. Reducción de inquietud al atardecer
- Objetivo: disminuir la agitación vespertina y aportar confort.
- Propuesta: explicar en una frase lo que vas a hacer, ofrecer a la persona elegir entre dos aromas que suelan calmarle y realizar 3 ciclos de olfacción suave con pausas, acompañando con tono de voz tranquilo y atención a la respiración.
- Registro: anotar nivel de inquietud 0–5 antes y después. Si mejora al menos 1 punto, puede repetirse varias veces por semana.
2. Activación suave desde la memoria afectiva
- Objetivo: aumentar atención y participación en actividades significativas.
- Propuesta: elegir un aroma con significado personal (hogar, cocina, flores), combinarlo con fotos o música querida e invitar a una acción sencilla mientras se acompaña la respiración.
- Registro: anotar participación 0–5 o minutos activos.
3. Preparación para el descanso
- Objetivo: facilitar la calma y reducir el tiempo para conciliar el sueño.
- Propuesta: bajar la luz, favorecer el silencio amable, usar el aroma preferido para dormir y acompañar con respiración lenta, retirando el soporte cuando la persona cierra los ojos o muestra signos claros de somnolencia.
- Registro: valorar calma 0–5 o tiempo aproximado en conciliar.
Estas tres situaciones resumen muy bien cómo la aromatología geriátrica segura no añade “más trabajo”, sino una manera diferente de estar presentes en momentos que ya forman parte de la rutina asistencial.
Da tu primer paso con la Aromateca Geriátrica Esencial.
Si al leer esto te resuena la idea de trabajar con aromas, pero necesitas una guía clara para no improvisar, la Aromateca Geriátrica Esencial es el mejor punto de partida.
En esta guía descargable encontrarás:
- Los seis aceites esenciales que acabas de conocer, con su perfil aromático, usos sugeridos y claves emocionales.
- Pautas de uso olfativo pasivo específicas para personas mayores, basadas en seguridad y tolerancia.
- Un mini registro de historia aromática para integrar las preferencias olfativas de cada persona en el PIA.
- Tres rutinas listas para aplicar hoy (inquietud al atardecer, activación suave, preparación para el descanso).
- Un registro exprés para intervenciones aromáticas, que te ayuda a documentar antes/después y a comunicar resultados al equipo.
Solo tendrás que dejar tu correo electrónico y la recibirás en tu bandeja de entrada para empezar a usarla con protocolos sencillos, seguros y eficaces. Y podrás seguir formándote con la newsletter de Sentiressen.
Si trabajas con personas mayores con demencia o Alzheimer y quieres integrar la aromatología geriátrica segura como estrategia no farmacológica en tu práctica, este es tu primer paso:
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