Aroma vegetal: qué es, por qué existe y cómo se obtiene (en Sentiressen)
En Sentiressen, llamamos aroma vegetal a la materia aromática de origen botánico que usamos como referencia olfativa: puede ser una planta viva, una materia vegetal seca (por ejemplo, una especia), una resina o un producto aromático obtenido por extracción (como un aceite esencial o un absoluto).
La idea clave es simple: el aroma vegetal es un soporte sensorial. No lo tratamos como “promesa” ni como explicación total de lo que te ocurre, sino como una presencia olfativa que ayuda a observar, describir y sostener una práctica.

Si quieres llevar este material a una práctica sencilla de atención olfativa, aquí tienes la guía paso a paso: Olfacción consciente
Qué es un aroma vegetal en tu práctica de autocuidado aromático
Cuando decimos aroma vegetal, no hablamos solo de “un olor agradable”. Nombramos una materia viva (o nacida de lo vivo) que llega hasta nosotras con su historia: una especie concreta, una parte de la planta, un territorio, una estación, y —si es un extracto— un modo de obtención.
En esta página, “vegetal” no es un adorno: es una forma de recordar el origen y el vínculo. Y “aroma” no es una idea abstracta: es la experiencia olfativa tal como aparece, con su textura, su ritmo y su evolución.
Por eso aquí priorizamos dos cosas muy prácticas:
- Claridad (que la materia sea reconocible y trabajable, sin complicarla).
- Trazabilidad (poder responder: qué es, de dónde viene y cómo se obtuvo).
Este encuadre evita dos extremos: ni convertir el material en promesa, ni reducirlo a “solo química”. Lo tratamos como lo que es: una presencia aromática con la que se puede aprender a observar.
Tipos de aroma vegetal: planta viva, materia seca, resinas y extractos
Para orientarte, aquí tienes una tipología muy útil. Cada familia cambia la intensidad, la volatilidad (lo rápido que se evapora), la estabilidad y también la manera de usarla.
1) Planta viva (la planta en presencia)
Trabajar con planta viva (en casa, jardín, monte) te muestra algo fundamental: el olor es relacional. Puede variar según:
- temperatura, humedad y luz,
- momento de la planta (brote, floración, fruto),
- el gesto (proximidad, tocar una hoja con suavidad, oler una flor).
La planta viva puede ser una referencia preciosa cuando quieres entrenar presencia sin “concentrados”.
2) Materia vegetal seca (especias, semillas, cortezas, raíces)
Las especias y semillas (canela, clavo, cardamomo, comino, cilantro, pimientas) suelen ofrecer perfiles estables y fáciles de reconocer. También sirven hojas secas, cáscaras, maderas y raíces.
Suelen ser buenas para:
- entrenar descripción olfativa,
- trabajar con materiales accesibles,
- evitar saturación por exceso de volatilidad.
3) Resinas y exudados
Las resinas (olíbano, benjuí, mirra) son densas, persistentes y muy identitarias. Por eso conviene usarlas con dosis pequeña y buen contexto.
4) Extractos y productos aromáticos (cuando la planta se “concentra”)
Aquí entran los aceites esenciales, absolutos, extractos CO₂, hidrolatos, tinturas, oleatos, oleorresinas y resinoides. En estos casos, el método de obtención no es un detalle: determina qué parte de la planta recuperas, la concentración y el uso.
Qué son las “esencias aromáticas” de las plantas
Muchas plantas producen mezclas de compuestos aromáticos volátiles: moléculas pequeñas que se evaporan con facilidad y que nuestro olfato percibe como olor. Estas mezclas se generan y almacenan en estructuras como glándulas o tricomas (según la especie) y forman su “firma” olfativa.
Dicho de manera sencilla: la planta no produce “un olor”, sino un conjunto de moléculas que, juntas, crean un perfil.
Por qué las plantas producen compuestos aromáticos
No hay un único motivo, y varias funciones pueden coexistir. En general, se considera que estos compuestos participan en:
- Defensa: disuadir herbívoros o dificultar patógenos.
- Atracción: guiar polinizadores (y, a veces, dispersores).
- Comunicación ecológica: interacción con otras plantas y microorganismos en el entorno.
- Respuesta a estrés: cambios metabólicos ante calor, sequía u otras condiciones.
Una forma de verlo: lo aromático es parte de la estrategia de relación de la planta con su medio.
De la planta al producto aromático: cómo se obtienen y qué cambia
Cuando usas un producto aromático, conviene preguntar: ¿cómo se obtuvo? Porque ese “cómo” define perfil, concentración y forma de uso.
Destilación (arrastre de vapor / hidrodestilación)
- Produce: aceite esencial y hidrolato.
- Qué significa: el aceite esencial concentra fracciones volátiles; el hidrolato es la parte acuosa aromática y suele ser más suave.
Expresión en frío (típica de cítricos)
- Produce: esencia o aceite exprimido de la piel del fruto.
- Qué significa: perfiles muy directos y “luminosos”, ligados a la matriz de la cáscara.
Extracción con disolventes
- Produce: concreto y, tras purificación, absoluto.
- Qué significa: útil en flores delicadas y materias que la destilación altera; suele capturar un espectro aromático amplio.
CO₂ supercrítico
- Produce: extracto CO₂.
- Qué significa: perfiles modulables según parámetros; a menudo se percibe como cercano a la materia original.
Macerados y extractos (tinturas, oleatos)
- Producen: extractos en alcohol o aceite.
- Qué significa: presencia aromática más integrada en una matriz portadora; no se limita a lo estrictamente volátil.
Oleorresinas, resinoides y extractos densos
- Producen: materiales muy persistentes, frecuentes en especias y resinas.
- Qué significa: alto impacto olfativo; requieren criterio de dosis y contexto.
Por qué trabajar con material aromático que proviene de lo vivo
Elegimos materia aromática vegetal por dos razones principales:
- Porque es un encuentro con una alteridad viva. La planta (o su extracto) no es una idea: es una presencia sensorial compleja que invita a observar con atención.
- Porque permite criterio y trazabilidad. Podemos preguntar por botánica, origen y método de obtención; eso favorece una relación ética y lúcida con el material.
En una lectura transpersonal prudente, el aroma vegetal puede funcionar como mediador de relación: con el mundo vegetal, con el tiempo (ciclos y repetición) y con la interioridad. Lo sostenemos con elegancia cuando evitamos dos extremos: convertirlo en promesa, o reducirlo a simple metáfora.
Criterios de selección y uso
Aunque el campo sea amplio, la práctica se sostiene con criterios simples:
- Procedencia clara: saber qué es exactamente la materia.
- Usabilidad: que no sea aversiva ni saturante; la preferencia ayuda a la constancia.
- Coherencia con el contexto: intensidad, espacio, tiempo y sensibilidad individual.
Si estás eligiendo tu materia y quieres afinar el criterio (preferencias y afinidades), aquí tienes una ampliación: Preferencias olfativas y afinidades aromáticas
Uso práctico: referencia, no promesa
En Sentiressen, el aroma vegetal se usa como referencia perceptiva.
- Elige una materia (planta viva, especia, resina o extracto).
- Reserva 1–3 minutos.
- Atiende al olor con respiración natural, observación sin forzar y lenguaje descriptivo.
Tienes una versión más guiada (paso a paso y con matices), en: Olfacción consciente
Y si quieres entrenar la descripción olfativa con más precisión (lenguaje, matices y coherencia), aquí tienes el desarrollo completo: Análisis descriptivo olfativo
Seguridad y límites
La diversidad de materias aromáticas implica diferencias reales en concentración y modo de uso. Este texto define el campo; las reglas de adaptación y límites se abordan de forma específica en la página correspondiente.
Si necesitas orientar dosis, frecuencia y límites (especialmente con extractos concentrados), aquí tienes el marco completo: Seguridad y límites
Preguntas frecuentes
¿“Aroma vegetal” significa solo aceites esenciales?
No. Incluye planta viva, materia seca (especias, semillas, hojas), resinas y extractos. El método de obtención importa porque modifica perfil y concentración.¿Por qué insistir en el método de extracción?
Porque determina qué fracciones se recuperan y cómo se usa el material. Dos productos de la “misma planta” pueden ser muy distintos si el proceso cambia.¿Tiene que gustarme el aroma?
Debe ser usable: si es aversivo o invasivo, compromete continuidad y calidad de la atención.¿Qué hago si me saturo?
Reduce intensidad (distancia, cantidad, tiempo) o cambia de materia. La prioridad es entrenar presencia sin forzar exposición.
Si quieres acompañamiento semanal y propuestas claras para trabajar con materia aromática vegetal (planta viva, especias, resinas o extractos) con criterio y sencillez, puedes unirte a PSICOAROMATERAPIA SEMANAL (newsletter cada jueves).