Seguridad y límites en aromaterapia: cómo usar aceites esenciales con prudencia
Trabajar con materias aromáticas vegetales puede ser profundamente valioso, pero también exige criterio. No es lo mismo oler una hoja viva que manipular un aceite esencial: muchos extractos aromáticos son concentrados de compuestos orgánicos volátiles, con actividad biológica real.
Esta página existe para poner una base clara: qué se puede hacer con seguridad, qué conviene evitar, y por qué, desde el enfoque de Sentiressen.
Si necesitas volver al mapa de materias (planta viva, especias, resinas, hidrolatos y extractos): Aroma vegetal
Una distinción importante: planta, fitoterapia, aromaterapia
Para no mezclar planos:
- Planta aromática (viva o seca): materia vegetal tal cual (hojas, flores, semillas, resinas). Su uso puede ser sensorial (oler, describir, meditar) o culinario/tradicional, pero no es “neutro” por definición.
- Fitoterapia: uso terapéutico de plantas (infusiones, extractos, etc.) con intención de efecto fisiológico. Aquí entran dosis, indicaciones, interacciones y contraindicaciones.
- Aromaterapia: uso de productos aromáticos (especialmente aceites esenciales y otros extractos) con intención terapéutica. Por su composición química, pueden tener efectos farmacológicos.
En Sentiressen no trabajamos desde la lógica de “automedicación aromática”. Trabajamos desde un enfoque de autocuidado psicoemocional a través del olfato, con un uso prudente y no invasivo del material.
Por qué la prudencia es imprescindible
Los aceites esenciales, absolutos y ciertos extractos CO₂ no son “esencias suaves”: son mezclas complejas y concentradas. Un uso imprudente o ignorante puede implicar:
- irritación de mucosas y vías respiratorias,
- sensibilización cutánea/alérgica,
- cefaleas, náuseas o saturación sensorial,
- exposición excesiva a COV (compuestos orgánicos volátiles) en interiores,
- y, en ciertos contextos, un uso que roza la automedicación sin base adecuada.
La prudencia no es miedo: es respeto por la potencia del material y por la variabilidad humana.

Biodisponibilidad: por qué importa la vía de administración
La biodisponibilidad es, dicho simple, cuánto llega al organismo y por qué vía. Con aceites esenciales y extractos, la vía cambia el nivel de exposición.
Vías de administración más habituales
- Vía oral (ingerir): suele ser la de mayor riesgo y la que más se asocia a automedicación. Requiere formación específica y supervisión profesional. En el enfoque Sentiressen, no se recomienda como práctica de autocuidado.
- Vía cutánea (piel): también tiene biodisponibilidad relevante. Implica diluciones, tiempos, zonas, fototoxicidad en algunos casos, y riesgo de sensibilización. En Sentiressen no es la vía central del método.
- Vía inhalatoria (olfato): puede ser muy diferente según el contexto.
Matiz importante: inhalar no siempre es “lo mismo”
No es igual inhalar en una habitación saturada con difusores que trabajar con una técnica breve y contenida.
En Sentiressen, priorizamos la vía olfativa en un formato de baja exposición:
- olfacción consciente (tres inhalaciones suaves con pausas),
- con difusión pasiva sobre un soporte,
- y con ventilación y distancia.
Por esta razón, dentro de las opciones habituales, la vía olfativa practicada así tiende a ser la que mantiene menor biodisponibilidad/exposición de forma intencional.
Técnica base: Olfacción consciente
El enfoque Sentiressen: difusión pasiva y gesto mínimo
Para reducir exposición y evitar toxicidad ambiental, en Sentiressen se preconiza:
- usar un secante de perfumería o pañuelo de papel como soporte,
- trabajar con difusión pasiva (sin dispositivos),
- evitar difusores, quemadores, nebulizadores y cualquier aparato que intensifique o aerosolice el producto,
- evitar “perfumar” estancias: no buscamos un ambiente cargado, buscamos una referencia puntual.
Los aceites esenciales y muchos extractos son cuerpos orgánicos volátiles. Si se saturan habitaciones, la exposición se vuelve continua y menos controlable: puede generar molestias, irritación o sensibilización, especialmente en personas sensibles.
Reglas generales de seguridad (prácticas y aplicables)
1) Menos cantidad, más criterio
- Una práctica segura empieza por micro-dosis.
- Si “lo notas demasiado”, ya es información: reduce cantidad, aumenta distancia o cambia de materia.
2) Ventilación y distancia
- Practica con ventilación suave.
- No trabajes con el material pegado a la nariz.
- Evita espacios cerrados y cargados.
3) Preferir materias menos concentradas cuando hay sensibilidad
En alta sensibilidad, prioriza:
- planta viva,
- especias secas (en frasco),
- hidrolatos (si los usas, también con distancia),
- y evita concentrados si hay dudas.
4) No mezclar “por mezclar”
Mezclar aumenta complejidad y riesgo. Para entrenar olfato y atención, una sola referencia suele ser suficiente.
5) Cuidado con la piel y mucosas
- Evita contacto directo con ojos, nariz interna, genitales, piel lesionada.
- Si hay contacto accidental, no uses agua para “arrastrar” ciertos productos; prioriza protocolos seguros según el caso y busca ayuda si hay irritación significativa.
6) Almacenamiento responsable
- Envases cerrados, fuera de luz y calor.
- Fuera del alcance de niñas/os y animales.
- Etiquetado claro y trazable (nombre botánico —siempre— y nombre común si lo usas, parte de la planta, método de obtención, proveedor/origen, lote, fecha de apertura y fecha de caducidad/DDM o PAO si figura).
Cuándo extremar prudencia o no usar extractos concentrados
Este apartado es orientativo; si hay duda, se elige la opción más prudente (planta viva/hidrolato/difusión pasiva mínima) o se pausa.
Extrema prudencia si:
- embarazo o lactancia,
- infancia,
- asma/hiperreactividad respiratoria,
- alergias o historial de sensibilización,
- epilepsia u otras condiciones neurológicas,
- tratamientos farmacológicos (posibles interacciones),
- migrañas o alta sensibilidad olfativa.
En estos casos, el enfoque Sentiressen favorece baja exposición o directamente evitar concentrados.
Consulta de seguridad (orientación gratuita)
Si estás en una situación sensible o simplemente quieres confirmar que tu forma de uso es prudente, puedes escribirme para una consulta de seguridad gratuita (orientación de riesgos, vías de uso y exposición; sin enfoque de automedicación).
- Email de contacto: holajessicaolmo@sentiressen.com
Nota: esta orientación no sustituye atención médica. Si hay síntomas relevantes, reacciones intensas o dudas clínicas, conviene consultar un marco sanitario.
Señales de exceso (y qué hacer)
Señales comunes de que hay demasiada exposición:
- cefalea, náusea, mareo,
- irritación (nariz, garganta, ojos),
- ansiedad o activación sostenida,
- saturación sensorial (todo “huele igual” o te agota),
- rechazo claro.
Qué hacer:
- Ventila y aléjate del material.
- Reduce cantidad y distancia en la siguiente sesión (o cambia a materia menos concentrada).
- Si el malestar persiste, detén la práctica.
- Si hay reacción intensa o preocupante, consulta un marco sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar difusores en casa?
En el enfoque Sentiressen, no es la vía recomendada: aumenta exposición ambiental y puede saturar espacios. Priorizamos difusión pasiva y práctica breve.¿La vía olfativa es siempre segura?
No existe “siempre”. La seguridad depende de dosis, contexto, ventilación y sensibilidad. La olfacción consciente con difusión pasiva busca precisamente mantener baja exposición.¿Esto es aromaterapia?
Puede tocar el campo en cuanto a materiales, pero el objetivo aquí no es tratar síntomas ni patologías: es autocuidado psicoemocional a través del olfato, con prudencia y límites.¿Qué hago si quiero usar aceites esenciales con intención terapéutica?
Eso entra en aromaterapia/fitoterapia clínica y requiere formación específica y criterio profesional. Esta página no sustituye ese marco.
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